La austeridad, el aislamiento y la noche nos hablan de sabiduría absoluta, prudencia, voluntad, circunspección. La lentitud de la tortuga y la luz del faro indica la ezperiencia adquirida en el trabajo de la vida y la inteligencia que debe extenderse sobre el pasado, presente y futuro. Este arcano personifica el bien y su búsqueda, y por supuesto la verdadera sabiduría adquirida mediante esfuerzo, prudencia, reserva y constancia, o sea desprecio por las convenciones mundanas y las vanidades, la reclusión en sí mismo, sin búsqueda de gloria ni honores, sugiere por lo tanto capacidad de concentración, meditación, silencio, atracción por el aspecto profundo y auténtico de las cosas, austeridad. En el aspecto negativo denota melancolía, timidez, pobrezas de objetivos, tendencia a reclusión, persona pobre y conflictiva amante de las conspiraciones.