El rey de la selva, el león que tiene su fama por sus rugidos y su intimidaciçon. Es una justicia relativa y limitada que emana del hombre como del león. El color fuego es el sçimbolo de la pasiçon fiera e incontrolable, de la energía desatada e incapaz de centrarse, desubicada por el ejercicio constante de la pasión ciega. Lo que hace la fuerza del león es su actitud, más que nada, su serenidad, su seguridad. Este arcano indica energía moral que hace capaz de encarar cualquier situación e imponerse. La carta adorna a quien la obtiene con una gran agudeza intelectual que le permite distinguir lo útil de lo inútil. Da claridad en los análisis, voluntad para vencer. Pero en sus rasgos negativos indica, señala brutalidad, crueldad, vehemencia irracional.