La combinación de los colores verde, rojo y amarillo nos indica todo lo relacionado con las pasiones y el descontrol, es decir, las tinieblas que envuelven el espíritu cuando se somete al imperio de los instintios. Enemigos ocultos, falsa seguridad, peligros escondidos más terribles que los que pueden inducir los lobos. Ellos simbolizan los dos solsticiios y nos hablan de la salvaje agresividad de los peligros que persiguen a los humanos. Esto significa que la persona alcanzará sus logros si accede a ponerse bajo el manto protector de alguien más poderoso. Cualquiera que sea nuestra creencia, o cualquiera que sea nuestro Dios, siempre está por encima de nosotros. En el aspecto negativo nos indica trampas, mentiras, cinismo, ocultismo, visión de sus propios instintos sin preocuparse del daño que pueda causar a terceros.