Los montes son esas protuberancias carnosas situadas en la base de los dedos, sobre la palma. Son un total de siete, y todos están relacionados con los atributos y características del planeta que les ha dado nombre.
1- MONTE DE VENUS: situado en la base del pulgar, simboliza el amor y la fortuna.
2- MONTE DE JÚPITER: situado en la base del índice, relacionado con el orgullo y el honor.
3- MONTE DE SATURNO: en la base del dedo mediano; indica el destino y la fatalidad.
4- MONTE DE APOLO: en la base del anular, está en relación con el arte y el amor a la belleza.
5- MONTE DE MERCURIO: en la base del auricular, está vinculado a la inteligencia, a las ciencias y al comercio.
6- MONTE DE MARTE: situado justo por debajo del monte de Mercurio; indica el valor y la fuerza del individuo frente a la adversidad, paciencia.
7- MONTE DE LA LUNA: situado en la zona del hipotecar, en la palma, en la zona opuesta al pulgar; revela la poesía, el misticismo, los sentimientos, la capacidad de médium y los viajes.
8- LLANURA DE MARTE: está situado debajo el monte de Júpiter e indica lucha activa.
Estas protuberancias determinan las costumbres, los defectos y los instintos del sujeto. Por regla general, para poder considerar un monte como positivo, debe estar bien pronunciado, sin líneas horizontales que lo atraviesen, y ser elástico, ancho y rosado.
- montes muy prominentes: signo de fortuna;
montes huecos: convierten el significado del monte en negativo;
montes muy desarrollados: exacerban sus cualidades creando desequilibrios en la personalidad del sujeto;
montes inclinados hacia otro monte: ceden a este último sus cualidades y ocasionan desequilibrios, depresiones y falta de energía;
montes con líneas horizontales: denotan obstáculos, dificultades y alteraciones;
montes con una línea vertical: fortuna y éxito;
montes con dos líneas verticales: cambios;
montes con tres líneas verticales: éxito;
montes con líneas tortuosas: decepciones.
MONTE DE VENUS
Está representado por la base carnosa del pulgar, delimitado por la línea de la vida. Indica ternura, sentimientos, amor, atracción, voluptuosidad, pasión, sensibilidad, amor a la música y energía física.
En teoría, el monte de Venus no debe ocupar más de un tercio de la superficie de la mano; debe ser liso, rosa, ni demasiado llano ni demasiado pronunciado, elástico pero ni muy duro ni excesivamente blando;
- monte normal: pertenece a la mano de las personas generosas, buenas y tiernas. Denota afectos duraderos, comprensión para con el prójimo, elegancia, distinción, amor a la familia y equilibrio moral;
- monte hueco: pasiones áridas y egoístas, falta de sensibilidad, morbosidad, libertinaje;
- monte desarrollado: benevolencia, ternura, amor por las cosas bellas, energía y capacidad de entrega. Gusto por la música y el baile; gran emotividad, capacidad afectiva, fuerza vital, amor al hogar y a la familia;
- monte muy desarrollado: impudicia, amor al juego, excesivo hedonismo, lujuria, celos, tendencia a las enfermedades genitales. Habitualmente, el sujeto que presenta este monte muy desarrollado es vivo, dotado de una gran potencia amorosa, pero indolente, deshonesto, inestable y suele llevar una vida muy desordenada.
MONTE DE JÚPITER
El monte de Júpiter, situado en la base del índice, representa el orgullo, la dignidad, la diplomacia, la capacidad de mando, la conciencia social y religiosa:
- monte normal: dignidad justa, diplomacia, bondad, honestidad, amor propio, ambición razonable, integridad, sentimientos religiosos y magnanimidad. Se trata de una persona que tiende a guiar a las demás, alegre, extrovertida, amante de la naturaleza y las relaciones públicas. Posee equilibrio, lógica y sentido común;
- monte pronunciado: persona con pocos escrúpulos, arrogante, tiránica. Vanidad, presunción, deseo desmesurado de lujo y de prestigio. Egoísmo y superstición muy acentuados;
- monte prominente y sin línea: carrera eclesiástica;
- monte hueco: el sujeto no concede ninguna importancia a su propia dignidad y a su posición social. Pereza. Escaso respeto por la religión y la decencia.
MONTE DE SATURNO
El monte de Saturno está ligado a la fatalidad, al destino, a la sabiduría, a la prudencia y a la reflexión; sin embargo, indica también carácter lúgubre, aburrimiento, tendencias suicidas, gusto por la soledad y la vida tranquila, interés por la metafísica y el ocultismo:
- monte visible y atravesado por una línea que sube desde la muñeca: el sujeto puede alcanzar objetivos elevados incluso sin mérito. Longevidad, vida tranquila, bienestar, satisfacciones, éxito en la agricultura y en su propio trabajo;
- monte sin línea: vida dulce, sencilla, indiferente;
- monte poco pronunciado: el destino está controlado gracias a la razón y a la voluntad;
- monte desarrollado en el hombre: luchas obstáculos, pruebas;
- monte demasiado pronunciado (poco común): melancolía, pensamientos sombríos, amor excesivo a la soledad y el ascetismo. Misantropía, religiosidad, orgullo. El sujeto tiende a meditar sobre el suicidio; neurosis, histeria. Carácter muy problemático. A veces instintos criminales. Tendencia a las hemorroides.
- ausencia de monte: vida tranquila, cerrada, insignificante. Tristeza e infortunio.
MONTE DE APOLO
El monte de Apolo está asociado al arte, a la riqueza, a la fortuna y a la gloria:
- monte muy desarrollado: indica gusto por el arte (literatura o la música), inteligencia, sensibilidad, éxito, gloria, genio, sentido del humor, existencia agradable y desahogada, confianza en sí mismo;
- monte prominente con líneas derechas: persona simpática, ingeniosa, digna de honor;
- monte muy desarrollado: conduce a un amor desmesurado por lo fastuoso y el oro. Deseo de riqueza y de celebridad por encima de todo; puede denotar curiosidad, fracaso, fatuidad y envidia en las relaciones con sus colegas. Exhibicionismo, gusto por lo extraño, vanidad, ostentación, cóleras injustificadas;
- monte hundido o ausente: indiferencia vacía. Materialismo, falta de cultura y de interés. Escasa predisposición al comercio y los negocios;
- monte hueco: fortuna poco frecuente, vida insignificante, predisposición a la prosa y al periodismo.
MONTE DE MERCURIO
Este monte está relacionado con las ciencias, la elocuencia y el comercio, pero, en sentido negativo, también lo está con la astucia, la picardía, la mentira, el robo y todos los asuntos deshonestos:
- monte muy desarrollado: inteligencia, agilidad mental, dotes para el comercio y la industria, interés por lo Oculto y las ciencias, elocuencia, viajes;
- en sentido negativo: avaricia, presunción y falta de honestidad;
- monte desarrollado: sentido práctico, actividad en los negocios, amor al arte y a la vida moderna, estudios científicos, elocuencia;
- monte excesivamente desarrollado: robo, falsedad, calumnia, bancarrota. El sujeto puede ser supersticioso y hacerse pasar por un aficionado al ocultismo, pero, en el fono, es un charlatán. Es avaro, ávido y presuntuoso; se puede convertir fácilmente en ladrón y usurero;
- monte hueco o ausente: ineptitud para el comercio o las ciencia, estupidez, falta de iniciativa, desinterés por la novedad, sentido del deber poco desarrollado.
MONTE DE MARTE
El monte de Marte está situado justo por debajo del de Mercurio, en mitad del borde exterior de la mano; indica el valor y la fuerza del individuo frente a la adversidad, la voluntad, la paciencia, la tenacidad y el gusto por las actividades físicas.
- monte muy desarrollado: el sujeto es tranquilo, valiente y sabe dominarse. Es orgulloso, resuelto, seguro de sí mismo, generoso y da muestras de autocontrol; sabe resistir a la adversidad y resignarse cuando toda resistencia es inútil;
- monte excesivamente desarrollado: es signo de sangre fría, de control sobre sí mismo. La vida estará llena de luchas que, sin embargo, ganará. Pero también: cólera, violencia, crueldad. El sujeto es violento, excesivo, lascivo. En la mujer esta característica, a menudo, significa maldad real, arrogancia, injusticia y presunción;
- monte ligeramente hueco: tranquilidad, equilibrio; combinado con un pulgar bien desarrollado: lógica y perseverancia;
- monte llano: molicie, puerilidad, falta de carácter, de resistencia y de valentía. Cobardía. El sujeto es muy influenciable y además, muy débil físicamente;
- monte poco desarrollado y sin signos: presencia de espíritu.
MONTE DE LA LUNA
El monte de la Luna representa la imaginación, el valor, la poesía y las letras, la memoria, la fantasía, el deseo de viajar y de saber, pero también, en sentido negativo, la pereza, la glotonería y la superstición. Para que sea positivo, este monte debe presentarse liso, suave, neto y de color rosa.
- monte muy desarrollado: imaginación, caprichos, melancolía, sentimentalismo, gusto por la soledad y el misterio, los sueños y la meditación. El sujeto es místico, meditabundo, enamorado de la introspección y el silencio. A veces, perezoso, resignado, pero muy intuitivo, puede alcanzar estados de clarividente y de médium;
- monte muy desarrollado con pocas líneas: gran dulzura y liberalidad;
- monte demasiado desarrollado: irritación, tormentos, descontento, imaginación. El sujeto se revela nervioso, voluble, caprichoso. Ambición, coquetería, superstición, tristeza frecuente y eventual fanatismo, son, todos ellos, factores que lo caracterizan. Es goloso e inestable, y se resigna abandonándose al destino sin ofrecer resistencia. Su voluntad es débil, los acontecimientos dominan su existencia. Viajes y cambios frecuentes. Sueños premonitorios, intuiciones de médium;
- monte poco pronunciado: extraña sensualidad. Si a ello añadimos un anillo de Venus mal formado: amores secretos, vicios solitarios;
- monte hueco o ausente: frialdad, impasibilidad, rigor, ausencia de entusiasmo y de poesía, excesivo realismo, imaginación poco desarrollada, escasa ideas y más bien estrechas. Viada vegetativa, falta de inteligencia. El sujeto no sabe apreciar las satisfacciones artísticas e intelectuales. Desgracia;
- monte sin líneas: equilibrio y moderación en todo momento.
LLANO DE MARTE o MONTE NEGATIVO
Está situado bajo el monte de Júpiter e indica lucha activa.
- monte muy desarrollado: valentía, presencia de espíritu, agresividad y energía para alcanzar sus propios objetivos. Amor al desafío y al riesgo;