Cartas Magias Horoscopo Noticias Cursos Directo MContacto
 
     
 
TAROT EGIPCIO
TAROT EGIPCIO 1
LECTURA DEL AURA
FISIOGNOMONÍA
TELEPATÍA
QUIROMANCIA
Guia de Colores
Cromoterapia
Letras de La Fortuna
RADIESTESIA
NUMEROLOGÍA
Signos y reacciones
QUIROMANCIA 3
 
     
 
     
  LECTURA DEL AURA  
     
 
  Todo ser vivo está rodeado por un halo luminoso, el aura, que a veces puede percibirse. Muchas personas sensibles aseguran que pueden leer el aura de los seres humanos basándose en una particular forma de clarividencia: según los colores del aura determinan las patologías, el estado emocional o el grado de evolución de la personalidad.

Hacia el año 1860, el barón von Reichen-Bach ya había publicado una obra sobre el tema: su teoría se basaba en las emanaciones percibidas a través del aura de los imanes o de los cristales.

En 1911, se puso a punto un dispositivo para ver las emanaciones descritas por von Reichen-Bach un siglo antes: se trataba de una pantalla química que permitía captar las ondas luminosas no perceptibles. De todos son conocidos los clichés del aura tomados con un aparato fotográfico inventado por dos célebres sabios rusos, los esposos Kirlian. Esto por lo que respecta a la ciencia, pero hace ya siglos que se habla del aura y que se lee. Los sabios egipcios e hindúes ya tenían ese poder; así pues, los sensitivos, los ocultistas y los yoghis no han esperado la consagración de la ciencia.

 
     
  El aura, también llamada campo vital o bioplasma, se divide en varias capas de átomos cada vez más finas. Tres de estas capas son fácilmente identificables.

La primera, llamada sosia etéreo, es una línea oscura que rodea todo el cuerpo; más allá de esta línea se encuentran el aura interior y el aura exterior, cuyas tonalidades varían según el estado físico y emotivo del sujeto.



COLORES

Por ejemplo, la cólera está representada por el rojo escarlata, y el amor por el carmesí y por el rosa; pero a muy a menudo, tanto la cólera como el amor llevan profundamente marcado el sello del egoísmo, y entonces el color de tierra grisáceo, característico de este vicio, alterará la pureza de los colores respectivos, en el grado en que se encuentre mezclado con aquellos sentimientos. La cólera y el amor pueden también mezclarse con el orgullo, que inmediatamente manifestará un tinte anaranjado oscuro. En el transcurso de nuestra investigación observaremos muchos ejemplos de parecidas combinaciones, así como de los tonos de ellas resultantes; pero debemos primeramente aprender el significado de los colores primarios, según lo exponemos a continuación:


NEGRO – Las densas y negras nubes en el cuerpo astral denotan odio y maldad. Cuando, por desgracia, cede una persona a un acceso de cólera pasional, las terribles formas de pensamiento del odio aparecen flotando en su aura como las espirales de una espesa humareda.


ROJO – Los relámpagos de un rojo oscuro sobre fondo negro denotan habitualmente cólera. Con este color se mezcla algo de color terroso, según la intervención del egoísmo en la cólera experimentada. Lo que a menudo se llama “noble indignación” en un individuo oprimido y ofendido, puede manifestarse por medio de relámpagos de un rojo escarlata brillante sobre el fondo normal del aura.


ROJO SANGUÍNEO OPACO – Este color, difícil de describir, es indudablemente indicio de sensualidad.


COLOR DE TIERRA – El color de tierra rojizo, sin brillo, casi de moho, denota avaricia. Este tono aparece generalmente enfranjas paralelas que atraviesan el cuerpo astral, dándole muy raro aspecto.
El color de tierra grisácea, iluminado por relámpagos de color rojo oscuro o escarlata, indica celos. Casi siempre se observa este color en cantidad considerable en el hombre vulgar, cuando está bajo el dominio del amor terreno.


GRIS – Un tono denso, gris plomizo, expresa profundo abatimiento. Cuando es habitual, suele dar al cuerpo astral un indefinible aspecto melancólico y triste. Este color tiene de común con el de la avaricia, la curiosa particularidad de disponerse en franjas paralelas. Tanto uno como otro parece encerrar a su desgraciada víctima en una especie de jaula astral.
El gris lívido, tono horrible y espantoso, indica miedo.


CARMESÍ – Indica amor y constituye el más hermoso de cuantos colores ofrecen al observador los cuerpos del hombre vulgar, pero como es natural varía mucho según la índole de amor. Puede estar empañado, oscurecido o señaladamente tinto del color opaco del egoísmo, si es amor que anhela correspondencia, pero cuando únicamente denota que puede dar y en darse todo entero en voluntario sacrificio por el amor del ser amado, entonces se manifestará por un maravilloso color de rosa que, cuando excepcionalmente brillante y matizado de color lila, indica el espiritual amor por la humanidad. Los matices intermedios son innumerables. Por otra parte, puede estar matizado por otros diversos sentimientos, como el orgullo, los celos…


ANARANJADO – Denota siempre orgullo o ambición. Presenta casi tantas variedades como el precedente, según la índole de cada característica de este sentimiento. No es raro verle unido a la irritabilidad.


AMARILLO – Es de muy buen indicio, y denota siempre cierto grado de intelectualidad. Sus matices son extremadamente variados y a veces demasiado complejos para admitir la mezcla de otros colores.
Generalmente, el amarillo es más oscuro y menos brillante cuando la inteligencia se aplica con preferencia a objetos inferiores y principalmente egoístas. Es de un tono de oro brillante y se eleva gradualmente al espléndido, claro y luminoso color de limón, cuando la inteligencia se dedica a objetos cada vez más elevados e impersonales.


VERDE – Ningún color entraña tan variados significados, y por lo tanto, requiere algún estudio para interpretarlo correctamente. La mayor parte de sus significados demuestran una especie de adaptabilidad, en un principio mala y falsa, pero algunas veces buena y simpática.
El verde gris es una de las variedades difíciles de describir, y sólo puede serlo por la palabra “cenagoso”. Denota trapacería y astucia. Predomina en el cuerpo astral de la mayor parte de los salvajes; pero desgraciadamente, no es raro encontrarlo entre los hombres más civilizados, que deberían haber transpuesto hace mucho tiempo el grado de evolución que este color indica.
A medida que el hombre progresa, mejora de tono y se transforma en esmeralda vivo, que significa versatilidad, ingenio y fecundidad en los recursos, pero ya no la tendencia de hacer mal uso de las cualidades. Este tono denota el deseo de “hacerse indispensable”, no con la intención de engañar a los demás o de inducirlos a error, sino más bien para hacérseles simpático y alcanzar elogios o favores. Luego, a medida que se desarrolla la comprensión, esta facultad sirve para ayudar a los demás y confortarlos. Este color se convierte algunas veces en un maravilloso verde azulado, pálido y luminoso, de matiz delicado, como se puede ver en un cielo puro durante una apuesta de sol. Entonces representa algunas de las más elevadas cualidades de la naturaleza humana, como son la profundísima simpatía y compasión con el poder de perfecta adaptabilidad que sólo estas cualidades pueden dar. Al principio de su desarrollo, un brillante color verde manzana parece ir siempre acompañado de una gran vitalidad.


AZUL – Un azul transparente, aunque intenso, indica generalmente devoción; pero presenta también innumerables variedades, según sea mera mojigatería egoísta o noble devoción. Es susceptible de que lo maticen la mayoría de los colores que indican las características más arriba mencionadas, resultando todos los matices posibles, desde le índigo y el violeta intenso, hasta el gris azul plomizo que caracteriza a los adoradores de fetiches en África. Los colores del amor o del miedo, de la hipocresía o del orgullo, pueden mezclarse con la de la devoción, y ofrecen al observador una inmensa variedad de combinaciones. El azul pálido, como el de ultramar o cobalto, denota impulso hacia un noble ideal espiritual, y puede transmutarse gradualmente en azul y violeta brillante, que denota elevada espiritualidad, y va generalmente acompañado de haces de centelleantes estrellas de oro, indicio de elevadas aspiraciones espirituales. Fácilmente se puede imaginar la cantidad casi innumerable de combinaciones que pueden derivar de todos estos colores, de manera que expresen con gran exactitud las más sutiles variedades del carácter, los sentimientos más complejos y los más fugaces. El brillo del cuerpo astral en conjunto, sus contornos más o menos definidos, el grado relativo de radiación de sus diferentes centros de actividad, son otros tanto elementos que el observador debe tener presente para comprender el significado íntegro de lo que ve.


Por último, diremos que las facultades psíquicas desarrolladas o en vías de desarrollo se manifiestan por medio de colores ultra espectrales, de suerte que es imposible representarlos con todos los colores del plano físico. Los diferentes tonos de ultra-violeta denotan el desarrollo de las tristes combinaciones del infrarrojo, revelan la perversidad del hombre que se dedica a las prácticas perniciosas y egoístas de magia negra. El desarrollo oculto se manifiesta no solamente por la presencia en el aura de los colores correspondientes a este estado, sino también por el intenso brillo de los diversos cuerpos, por el aumento de sus dimensiones, y por sus más definidos contornos.



EJERCICIOS PARA DESARROLLAR SU VISIÓN

Los que desean aprender a leer el aura pueden empezar entrenándose en una habitación oscura, utilizando un imán o un globo de cristal: el aura de estos objetos es semejante a una fina capa de vapor.

Otro ejercicio consistes en mantener las manos abiertas, en posición vertical, encima de una tela negra: los dedos deben tocarse y la punta del pulgar debe estar dirigida hacia el techo. Después de unos instantes, despegue lentamente una mano de otra. Usted distinguirá entonces una fina línea blanquecina, como una espiral de humo que circula entre sus dedos y que los sigue en todos sus movimientos. Continúe sus ejercicios utilizando cualquier instrumento: flores, animales, personas y, sobre todo, niños, cuya aura resulta particularmente interesante: sitúelos siempre delante de una pantalla blanca o negra y procure evitar los reflejos engañosos. Evidentemente, le hará falta mucho tiempo y sentido crítico. El deseo de triunfar podría llevarle a confundir los fenómenos de refracción óptica con el aura.
 
     

     
 
Grupo Aura todos los derechos reservados © | consultar nuestra política de privacidad.